30 abril, 2006

La Wii-Decepción


Todos esperábamos con ansia el E3 2006 de Los Ángeles, ya que en él se desvelarían la mayoría de las incógnitas, dudas y novedades que nos corroen acerca de la próxima generación de consolas de sobremesa, concretamente los nintenderos teníamos gran ilusión en conocer el nombre final, precio y fecha de salida de la nueva videoconsola de Nintendo, cuyo nombre en clave era "Revolution". Pues bien, el jueves, día 27 de abril del 2006, un portavoz de la compañía nipona dio una conferencia, y, en ella, el esperado nombre: "Wii". He aquí el comunicado:

“Se pronuncia como la palabra inglesa we, que significa nosotros. El nombre en clave Revolution expresaba la dirección que queríamos seguir, Wii representa a dónde queríamos llegar. Wii romperá todas las barreras que separan a los usuarios de videojuegos con el resto del mundo.Wii acercará a los usuarios a sus videojuegos… y al resto de la gente.”

Verdades como castillos, eso no cabe duda, la idea es buena, y la manera de expresarlo al público también lo es, pero el nombre en cuestión, "Wii", no nos gusta. Mi caso concreto es que "Wii" me parece un nombre flojo, no tiene el ímpetu que tenía Nintendo64, o GameCube, o Revolution, ¿qué pensará de tí un amigo si le dices: "ey, vente a mi casa a jugar a la Wii"?

La "Wii-Decepción", como la he bautizado, puede compararse con la "Waker-Decepción", ya que "The Wind Waker" satisfizo a más bien pocos aficionados incondicionales de Zelda (he de admitir que desgraciadamente yo no estoy entre ellos), y me pareció un juego para, simplemente "pasar un buen rato".

No se puede juzgar a algo sólo por su nombre, ya que "Wii" y "Revolution" sigue refiriendose lo mismo, pero de lo poco que conocíamos de esta consola revolucionaria, el nombre era de las cosas que más nos gustaban. El nombre ya está anunciado y Nintendo no puede retractarse, pero desde aquí digo a Satoru Iwata y a Shigeru Miyamoto que este es uno de los pocos errores que habéis cometido, y que errar es humano, pero la próxima vez, tened un poco más de cuidado, os lo pedimos por favor.

Por Vito Fontana